“Ya tengo el nombre registrado”, dice mucha gente en la primera consulta. Después aparece que lo que tiene es una sociedad inscripta, un alta fiscal, un dominio o un usuario de Instagram. Son cuatro cosas distintas, ninguna de las cuales es una marca registrada.
La marca
Es un signo que distingue productos o servicios y se registra ante el INPI. El registro otorga un título de propiedad sobre ese signo, para las clases concedidas y dentro del territorio argentino, con una vigencia de diez años renovables. Es el único de los cuatro registros que da derechos marcarios.
La denominación o razón social
Identifica a la persona jurídica: es el nombre con el que la sociedad existe frente al registro societario, los bancos y el fisco. Inscribir una sociedad con determinada denominación no otorga derechos marcarios sobre ese nombre. Muchas empresas descubren la diferencia cuando un tercero registra como marca la denominación con la que vienen operando.
El nombre comercial
Es el nombre con el que se identifica la actividad, el cartel del negocio, el nombre de fantasía. Puede coincidir o no con la razón social y con la marca. Su régimen es distinto del marcario y no reemplaza el registro ante el INPI.
El dominio web
Es una dirección en Internet. En la Argentina, los dominios .ar los administra NIC Argentina, que lo define precisamente como la reserva de una dirección web, con una vigencia que hay que renovar. El propio organismo aclara que el dominio no confiere la propiedad que sí otorga una marca registrada sobre el nombre de fantasía de un negocio fuera del ecosistema web.
El usuario de una red social
Es una asignación que hace una plataforma privada según sus propias condiciones, y que puede modificarse o revocarse. No es un registro público ni otorga derechos marcarios. Frente a un conflicto de nombres, quien tiene la marca registrada está en mejor posición para reclamar.
Cómo se relacionan entre sí
Lo ideal es que los cuatro planos estén alineados: que la marca registrada, el nombre con el que operás, el dominio y los perfiles digan lo mismo. Cuando se desalinean aparecen los problemas: una empresa que se llama de una forma, vende con otra marca y tiene un dominio que ya tomó un tercero.
Registrar la marca tampoco te entrega el dominio
La relación inversa también tiene su trampa. NIC Argentina advierte que, aun con la marca protegida, otra persona o empresa podría tomar el dominio, con la confusión que eso genera para los clientes. Por eso conviene resolver las dos cosas: lo desarrollamos en registrar marca y dominio web.
Qué conviene hacer, en orden
- Verificar la disponibilidad del nombre como marca, en las clases de tu actividad.
- Verificar la disponibilidad del dominio y de los usuarios en redes.
- Asegurar el dominio, que es un trámite rápido y de bajo costo.
- Iniciar el registro marcario, que lleva más tiempo.
- Alinear la denominación social y el nombre comercial con esa decisión.
Si querés que revisemos tu caso, podés ver cómo trabajamos el registro de marcas y el registro de dominios.
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